Aplicable a todos los protocolos de pie. La respiración consciente del receptor es la guía del practicante. La estimulación (con el rodillo, el estilete o la placa) debe sincronizarse con el ritmo respiratorio: presión al exhalar (liberación) y reducción de la presión al inhalar (integración). Este ejercicio enseña al practicante a "escuchar con la mano" y a coordinar su gesto con el ritmo de vida del receptor. El objetivo educativo es la sincronización y la profundización de la atención. Una respiración lenta y profunda amplifica el efecto de la estimulación. Bajo la Ley 31, es formación educativa en sincronización de la respiración y el tacto.


